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viernes, 12 de octubre de 2012

Leer y escribir... ¿cuándo?

      El siguiente artículo extenso,  pero a su vez muy interesante, recoge algo básico sobre la etapa de educación infantil .
      Y se refiere a no hacer MINIPRIMARIA en esta etapa, es decir, sentar al niño antes de tiempo impidiendo su actividad natural  y además relegar el juego al tiempo que "sobra" es totalmente inadecuado pues en Educación infantil el juego debe ser el eje fundamental de las rutinas.  En esta etapa lo social, lo ético y lo físico tiene gran importancia y trascendencia, más aún que contenidos matemáticos y lectores.
      La escuela basada en fichas y en métodos ya preestablecidos para todos iguales (los niños de Madrid, Toledo, Valencia...) no llevan al niño al juego, al diálogo, a la interacción, al pensamiento crítico, al razonamiento, al desafío. Ésto, que provablemente puede aparentar  "adelantar" contenidos es perjudicial para los niños y no supone mayor conocimiento.
       Hacer escribir a un niño en minúscula a los cuatro años si no está preparado le lleva aborrecer la escritura además de forzar un desarrollo mucho más natural y para el cual posiblemente no esté preparado. Esto alejará al niño del placer de escribir para comunicar, para transmitir y para disfrutar con ello. Lo que pudiese parecer un adelanto, es realmente un retroceso brutal en su experiencia con la lectura y la escritura a medio y largo plazo. Además de perder "la primavera"
Os dejo con el artículo:
 
 
"Creo que he perdido la primavera", grita Sara, de cinco años. Está en clase, en el colegio público Teresa de Calcuta de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Mientras revuelve en una caja, tiene frente a sí tres fotografías de un mismo paisaje: una tomada en verano, otra en otoño y otra en invierno. Efectivamente, falta la primavera, así que Sara no estaba haciendo ninguna metáfora, pero su inocente comentario enmarca perfectamente el núcleo de este artículo. A saber: se han adelantado demasiado los objetivos y los contenidos escolares para niños muy pequeños, con lo que el segundo ciclo de la educación infantil se co nvierte en una especie de miniprimaria para unos niños que deberían estar aprendiendo, tal vez, cosas parecidas a las que les enseñan, pero desde luego de otra manera.
Hay una presión social para adelantar aprendizajes, dicen los especialistas.
Lo importante es fomentar las ganas de aprender, asegura un experto.
En Finlandia se centran en el desarrollo general hasta los cinco años.
La enseñanza debe ser lúdica y tener en cuenta intereses y desarrollo del niño.
Básicamente esto es lo que dice una de las conclusiones de un reciente estudio dirigido por el profesor de la Universidad de Cambridge Robin Alexander, el mayor repaso hecho a la enseñanza primaria británica en 40 años. Los expertos aseguran que cuatro y cinco años es muy temprano para empezar a recibir una educación formal, estructurada en materias, y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños. Todo ello, en lugar de primar el aprendizaje de la lectoescritura y los números, como se ven obligados a hacer muchos docentes, presionados por la necesidad de elevar el nivel educativo, dice el informe.
Es cierto que el sistema español y el británico son distintos: ellos empiezan la escolarización obligatoria a los cinco años, en lugar de a los seis, con una especie de preprimaria, y en España el segundo ciclo de la educación infantil (tres, cuatro y cinco años) aún tiene mucho de juego en su metodología. Pero a los expertos no les cuesta nada trasladar las ideas del estudio británico al caso español, ya que aseguran que también existe esa presión por engordar los contenidos en una educación infantil muy parecida a la primaria, con una cierta división asimismo por áreas o materias y algún que otro cambio de profesor al lo largo del día.
Están de acuerdo con esta idea la profesora de Sara, Pilar Vara, y su compañera Marisa Cervigón. Son las docentes del último curso de infantil del colegio Teresa de Calcuta y entre las dos suman 40 años de experiencia docente en esta etapa.
¿Quién no está de acuerdo? Para empezar, parece que quienes hacen las normativas, que introducen cada más contenidos (más lectoescritura, más inglés, más tecnología). Y para continuar, la sociedad en general, y los padres en particular. "Hay mucha fijación con el aprendizaje de la lectoescritura", dice Cervigón. "Quieren que les enseñemos a leer antes de tiempo. Van a querer que empiecen a andar a los seis meses", ironiza Vara, y añade después: "¿Cómo van a aprender a hablar si no hablan, se pasan el día rellenando fichas?".
Los expertos se quejan sistemáticamente de esa presión social para mejorar el nivel educativo adelantando contenidos, como ya señalaba el estudio de Cambridge. Pero ese afán puede llegar a convertirse en algo contraproducente. "Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar a largo plazo su aprendizaje", dice el informe. Y pone el ejemplo de Finlandia, que siempre está en los primeros puestos del Informe Pisa de la OCDE, que mide las destrezas lectoras matemáticas y científicas de los chicos de 15 años. En el país nórdico, se centran en la educación social, física y ética hasta los cinco años, y a los seis dedican un año a la transición al colegio reglado de toda la vida.
Pero eso requiere un fuerte respaldo social. Y en España, por el contrario, "hay una presión terrible y enorme para adelantar la escuela en el sentido de las materias, de leer y escribir, pero adelantar el aprendizaje formal, lejos de reforzar su voluntad de aprendizaje, lo que hace es que se aburran sobremanera", dice la presidenta de la asociación de maestros Rosa Sensat, Irene Balaguer. La portavoz de directores de escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid, Carmen Ferrera, con más de tres décadas de experiencia, es todavía más tajante: "Mi opinión es que la lectoescritura no debe empezar antes de los seis años. Todos los aprendizajes que se fuercen van a estorbar en el futuro".
Incluso la idea, respaldada por muchas investigaciones, de que la escolarización temprana puede evitar el fracaso escolar se puede ir al garete si se les mete a los niños mucha presión, asegura el catedrático de la Universidad de Sevilla Jesús Palacios. Para niños de entornos más favorecidos socioeconómica y culturalmente no es crucial una escolarización temprana, pero sí para otros de ambientes más desfavorecidos, asegura el profesor: "Y es precisamente a estos niños a los que más les puede perjudicar una escolarización excesiva".
Palacios se queja de que las clases de infantil están, en general, muy basadas en las fichas, ésas de las que hablaba Pilar Vara. Las fichas son el equivalente infantil del libro de texto, explica. Por ejemplo, los niños identifican las partes de un árbol, las rellenan con distintos colores, reproducen las letras... "Hay una paradoja en infantil: los chavales están sentados en grupos, más o menos en círculos, pero raramente trabajan en grupo, sino que, colocados así, hacen un trabajo estrictamente individual", añade Palacios.
Por supuesto, la cuestión tiene unas raíces que vienen de lejos. "Tenemos un problema que el sistema británico no tiene: que la educación infantil fue creada como una extensión hacia abajo de la primaria, aquí no existía el kindergarten, como en Alemania, ni la maternal, como en Francia, sino que simplemente, en un momento dado se empezaba la primaria. Así, el sistema ha ido creciendo de arriba abajo", dice el catedrático.
Palacios, como Balaguer, Ferrera, Vara y Cervigón, todos explican que la diversidad de los alumnos, tanto en su desarrollo como en sus intereses, es tan distinta que parece una tontería intentar enseñar a todos a escribir o los números. "Hay niños que sienten mucha curiosidad y escriben su nombre. O los que descubren que en la calle o en los cuentos hay letras. Estos arrancan de una manera espontánea. Pero hay niños que tienen otros intereses", dice Balaguer
"Hay que ir a cosas mucho más lúdicas, con una metodología que les ayude a un desarrollo global", continúa Ferrera. Pero eso, ¿cómo se hace? La docente pone un ejemplo: arrancar la clase con una asamblea: "Los niños en círculos empiezan a hablar con el profesor sobre las cosas que les preocupan, que les interesan, sobre lo que han hecho... Si resulta que es un día nublado, la maestra tiene que tener la habilidad para proponerles juegos, dramatizaciones, o simplemente hablar sobre el tiempo y las nubes".
"Es verdad que la educación infantil tiene que ser más flexible, menos regulada que la primaria y la secundaria, no debe existir sobre todo la presión, que es fruto de una presión social. Pero también es verdad que hay escuelas y profesores que ya lo hacen así", asegura el pedagogo y director de Cuadernos de Pedagogía, Jaume Carbonell. Probablemente el colegio Teresa de Calcuta es un ejemplo. Al menos, Pilar Vara y Marisa Cervigón insisten en ello. "Nosotras tratamos de ser muy flexibles, por ejemplo, evitamos todo lo que podemos los textos", dice la segunda.
La tarde para ellas ha sido más o menos tranquila. Bueno, todo lo tranquila que puede ser alrededor de un montón de chavales de cinco años. A las tres entraron todos en fila -"Vamos, todos, el tren", colocó Pilar-, hasta llegar a la clase, decorada con un montón de murales, de dibujos, un gran tótem de papel, más alto que todos los niños, junto a la ventana. El paisaje continúa con una pizarra de toda la vida junto a un reproductor de música y un ordenador.
En el otro extremo del ventanal, hay una mesa con un bonsái y unos trozos de patata que, puestos en agua, empiezan a germinar. Allí se sentarán algunos niños, lupas en mano, a investigar. Otros, en un grupo de mesas (como explicaba Palacios, hay tres bloques de varias mesas unidas) harán formas con la plastilina; otros pocos decorarán con series una espiral dibujada en un papel que luego recortarán dejando el resultado como una serpentina; "Yo hago sol-corazón, sol-corazón", dice una alumna con entusiasmo. "Yo una muy difícil: cuadrado, triángulo, círculo", añade otro, orgulloso. Los últimos se dedican a coger una tarjeta con una palabra escrita y a descubrir, dando palmas, cuántos sonidos-sílabas tiene cada una. Durante aproximadamente una hora harán por turnos todas las actividades.
Aunque alguno parece aburrirse un poco, otros se ríen con entusiasmo, y hay una discusión, en general parecen pasarlo bien, si bien da la impresión de que a alguno de ellos se le estuvieran acabando las pilas. "Pasan aquí muchas horas. Los hay que llegan a las 7.30 a desayunar y se van a las 18.00", dice Pilar. Y, aunque intentan efectivamente hacer las cosas de otra manera, se quejan de esa falta de flexibilidad, por ejemplo, que se tenga que romper la clase por narices para ir a inglés.
Hay muchos niveles de flexibilidad, y la normativa y la organización de los centros lo permiten hasta cierto punto, y aunque existen esos profesionales que intentan hacer las cosas de otra manera, se trata de un porcentaje que no es "representativo de la mayoría y, en cualquier caso, la sociedad no lo aplaude", asegura José Antonio Fernández Bravo, experto en didáctica de las matemáticas y autor de varios trabajos sobre los contenidos en la educación infantil. Fernández insiste en la presión social que imprimen los padres: "Estamos obsesionados con subir el nivel y nos creemos que eso consiste en adelantar contenidos, pero no lo es. Está demostrado, incluso neurológicamente, que a esa edad lo más importante es fomentar el querer aprender".
En educación hay muchas pescadillas que se muerden la cola y ésta podría ser una de ellas. Entre informes Pisa que causan estupor y enfado general porque la educación española no da los resultados que a todos les gustarían, los profesores de primaria se quejan de que los niños llegan de la infantil sin saber lo suficiente; los de secundaria se quejan de lo mismo con respecto a la primaria y los de universidad, ídem de ídem. Pero, entre quejas entrecruzadas y manoseadas, ¿y si resulta que el problema de raíz es que nos estamos saltando pasos? ¿Y si resulta que a Sara se le ha perdido la primavera de verdad?


                                                                                                                J.A.Aunión

domingo, 7 de octubre de 2012

¡Nuestros amigos hacen una orquesta GIGANTE!

      Nuestros amigos de la clase de al lado también tocan la batería, bailan y disfrutan de la música.
En la sala de al lado, vacía en este año, hemos instalado los instrumentos que Colorín nos trae y allí podemos ir a tocar, bailar y experimentar.

"¿Vosotros sabéis cuál es el teléfono de la escuela de música?"
y "¿Vosotros sabéis cuál es el día de la fiesta de la música?"
"si el 2 y el 2" del mes otro"


¡Que empiece la función!
bailarines, cantantes, pianistas... de todo para una GRAN ORQUESTA



Hacen música, cambian de instrumentos y se agrupan libremente. Cada uno toma un papel y ACCIÓN.

¡Ya tenemos el teléfono!

Colorín nos tiene locos con la música, tanto que todos emocionados quieren ir a la Escuela de Música. ¿Cuándo?..les pregunté.
       "yaaaa seño"
        "ahora",
       "nos llevamos el desayuno seño"...
Yo les dije que estaba muy lejos pero emocionados encontraban solución a todo:
      "descansamos un ratito"...
Tras este diálogo les planteé dos problemas:
      1. La escuela de música posiblemente estuviese cerrada, por lo que no podíamos ir sin saber. La puerta iba a estar cerrada y no podríamos entrar.
       La solución de ellos fue inmediata:
       "llama por teléfono seño y pregúntaselo al señor".
Yo les dije que no sabía su número de teléfono y ellos me dijeron que mirase en los papeles. Al preguntarles qué papeles, respondieron de todo:
      "En las libretas"
      "En unos papeles con muchos números"
      "En tu móvil"....
      Entonces me dijeron que lo escribiese en un papel. Escribí delante de ellos el número que me dijeron y... ¡a llamar!
       Evidentemente nos equivocamos por dos veces y llegamos a la conclusión que no valía inventarse los números.
       "claro seño, mi mamá siempre es el 623"
Entonces quedamos en preguntar a los papás dónde se encontraba el número de teléfono de la Escuela de Música, en qué "papeles", en qué "libretas" y que lo trajeran a clase para solucionar nuestro problema pero...
      No conforme con eso, dijeron que se querían ir en autobús, entonces vino el segundo problema:

      2. "¿dónde está el autobús chicos?" y ellos me dijeron que en la puerta.
 Salimos todos muy contentos, cada vez más emocionados. Algunos querían llevarse incluso las chaquetas y desayunos. Cuando llegamos a la puerta, el autobús, evidentemente no estaba, pero no les decepcionó. En su mayoría me dijeron:
      "¡le esperamos seño!
Y...¡se sentaron a esperar! Todos con gran entusiasmo creían y sentían ya la excursión.Estaban convencidos que llegaría el autobús. Entonces les pregunté:
      "Chicos, ¿alguien ha llamado al señor del autobús para que venga a por nosotros?"
Entonces sus caras cambiaron llenas de duda y silencio:
      "pues no seño, yo no he hablado con él"
      "Entonces, ¿ cómo va a saber el señor que le estamos esperando y que queremos ir?".
Pero hubo un niño que no quería que aquello se acabara y dijo emocionado:
      "Yo sí seño, yo sí he hablado con él"
      "Y ..¿qué te ha dicho? le pregunté.
      "Que venía seño, que venía prontísimo"
Pero un niño no puede mentir durante mucho tiempo y entonces con su cara inocente y de pillín volví a mirarlo a los ojos y volví a preguntar "¿seguro?" y entonces me respondió:
      "nooo seño, era una broma."
Pasamos para dentro a buscar una solución y volvieron a encontrar la misma: "llámalo seño y dile que venga a por nosotros" pero... "¿cuál es su teléfono chicos?"
Vuelta al mismo problema resumimos lo que necesitábamos para viajar a la Escuela de música y lo dejamos registrado por escrito en el papel continuo de la pizarra  para completarlo al día siguiente.

  • TELÉFONO DE LA ESCUELA DE MÚSICA.
  • TELÉFONO DE LOS AUTOBUSES

El problema fue rápidamente resuelto al día siguiente y en su mayoría volvieron al cole con cara de éxito: ¡LO HEMOS ENCONTRADO!
      "¿Dónde?"
      "Pues en las páginas amarillas seño"
      "y ¿qué es? ¿Cómo son?...
Entre ellos buscaban más cosas, se las enseñaban. Era como un tesoro, un libro especial. Era la "llave" para alcanzar nuestro objetivo, irnos de excursión. Unos han buscado el teléfono de la tienda de su papá, otros observan las letras, otros encuentran mapas: "¡mira seño mapas¡"

Alberto, Mara  y David ojean, miran y observan las "nuevas" páginas amarillas.
      A continuación, entre todos, una vez que nos cuentan lo que en casa han visto con los papás, observamos la portada, el título, dónde pondrá Toledo, para qué sirve la guía, qué tiene dentro, cuándo la utilizamos.. ¿por qué se llamarán amarillas?...

      Y una vez que tenemos la información, el siguiente paso es llamar y así lo hacemos. Con el teléfono en altavoz llamamos a los autobuses.  En esta ocasión con un poquillo de trampa pues se llama al profe de Educación física que está informado de lo que queremos, al no habernos dado tiempo a llamar con anterioridad al auténtico señor del autobús para explicarle lo que queremos.
       Cuando escuchan al "señor de los autobuses" todos quedan en silencio, incluida la niña que se encargará de hablar. Al final consigue hablar y pedir la información deseada, entre otras cosas cuánto vale. Al colgar, todos de forma repentina votan de alegría, rompiendo ese gran silencio y yo quedo sorprendida de tal ilusión. Estaban siendo realmente grandes y solucionando sus propios problemas.

Conclusión

      A nuestros niños les encanta la música. La usan, la cantan, la bailan, la oyen. Se permiten  ocupar, invadir y disfrutar con ella. Tanto es así que todo lo que esté relacionado con la música  y sus instrumentos les apasiona. Están encantados de poder ir a una escuela donde se baila, se canta, se tocan instrumentos.
Tanto es así que al día siguiente de esta actividad Mara me dijo "seño hoy no pasamos lista, porque tenemos que solucionar nuestro problema". Este problema es llamar a la Escuela de Música para que nos abra por la mañana pues está cerrado en este horario.
       Los niños han descubierto en esta actividad lo que es una guía de teléfonos, cual es la de su provincia, para que la utilizan los adultos, por qué se llama así, han caído en el error de inventar teléfonos y se han dado cuenta que eso no vale, que los adultos apuntan los teléfonos y cada persona tiene  el suyo, han visto un título, han escrito, han pensado, se han equivocado, se han decepcionado al ver que no llegaba el autobús, pero también se han dado cuenta que las cosas no llegan por que sí, sino que hay una organización y unos movimientos que ellos no ven hasta que no son "mayores". A esto le llamamos ser competentes, y desde pequeños intentaremos que nuestros niños lo sean. ¿cómo? "haciendo como si fueran mayores".
      Pero además, han saltado, se han emocionado, han hablado, dialogado, compartido y abrazado de emoción.
      Tanto es así que en la siguiente asamblea me pidieron las telas de Colorín para arroparse "juntitos". Y  así lo hicieron...



















sábado, 6 de octubre de 2012

"Si tu preocupación es la lectoescritura..."

Education is a process of living and not a preparation for future living.
...
The process and the goal of education are one and the same thing.

John Dewey

La educación es un proceso de vida y no una preparación para la vida futura.
El proceso y la meta de la educación son una y la misma cosa.


Si tu preocupación es cómo enseñar lengua, pregúntate cómo se comunican tus estudiantes y ayúdales a construir textos reales para sus necesidades actuales.

Si tu preocupación es la lectoescritura, pregúntate qué valor puede tener ejercitar la mano cuando el cerebro no encuentra sentido a lo que hace y ayúdales a construir significado mediante el texto oral y el texto escrito.

Si tu preocupación es la animación a la lectura, pregúntate si uno puede estar animado a leer por obligación y ayúdales a descubrir los placeres de la lectura según los gustos y preferencias de cada niño y cada niña.

Si tu preocupación es cómo enseñar una lengua extranjera, pregúntate qué función puede tener esa lengua en sus vidas y ayúdales a usarla en situaciones reales con fines reales.

Si tu preocupación es cómo enseñar una segunda lengua, pregúntate si tiene sentido enseñar una lengua fuera del aula donde pueden usarla y ayúdales a participar en la vida académica de su clase con sus compañeros y compañeras.

Si tu preocupación es la interculturalidad o la coeducación, pregúntate si en el aula viven juntos niños y niñas sin enseñar sus pasaportes y ayúdales a trabajar juntos de manera cooperativa e igualitaria.

Si tu preocupación son las competencias básicas, pregúntate qué problemas le preocupan y ayúdales a encontrar las soluciones.

Hemos construido una imagen de la infancia tan aislada y protegida que creemos que no tienen vida, ni personal ni social. No es cierto. Tienen vida. Son vida. Educar supone ayudarles a vivir sus vidas para construir así una vida mejor para todos

jueves, 4 de octubre de 2012

Nuestra pasión: LA BATERIA DE COLORÍN

Nuestra cantante no suelta el micrófono.

Una verdadera orquesta. ¡Ánimo!

Enrique a la batería

Todos somos ORQUESTA. "YO A LA BATERÍA SEÑO"

"Me da vergüenza seño" "yo cantante" "yo a la bateria"

Otra gran orquesta

Adivina quién está en el amarillo. ¡¡¡Laura!!!

Todos y cada uno de los niños de 4 años forman diariamente su orquesta. En este tiempo tocaremos instrumentos, disfrutaremos con la música, bailaremos y descubriremos que la música es un lenguaje apasionante. Las seños esperamos que nuestros niños continúen con la ilusión que están teniendo durante estos días, pues lo consideramos el motor del aprendizaje.
   

¡Colorín es músico!

      Después de ubicarnos en clase y estar algo más organizados solo nos queda pensar sobre qué tema queremos aprender, ¿qué queremos investigar?
      En las distintas clases han sido muchas las ideas aportadas sobre el tema del siguiente proyecto.
 Al ser muchos los temas, de gran variedad,  hemos pensado votar para elegir uno dentro del grupo. Estas ideas han quedado recogidas en papel papel contínuo para dejar reflejado todas nuestras ideas y poder observar los votos. El resultado en las distintas clases ha sido: Clase de los elefantes (seño Estrella): los caballos; clase de la tortuga (seño Carolina): princesas y castillos y la clase de Gugú (seño Sandra): el fútbol.
A continuación, las tres clases nos hemos reunido para ver si coincidíamos en el tema y observar las dicisiones de otras clases, pero Gugú nos ha sorprendido en ese mismo momento con una carta en la que nos pedía participar eligiendo su tema preferido.
      Al día siguiente nuestro duende Colorín nos sorprende con el tema que quiere investigar. Nos deja una carta y una gran sorpresa anunciándonos el tema  que le gustaría investigar junto a nosotros: LA MÚSICA, el es un gran amante de la música por eso nos ha dejado....algo especial que nos ha costado encontrar y para ello hemos tenido que buscar por el patio, por las clases de los grandes y por las de los pequeños. Con ello han aumentado nuestras ganas, nerviosísmo e inquietud
"Seño quizá está en primaria nuestra sorpresa"...

 Preguntamos por algunas clases y buscamos en ellas pero... ¡no hay nada!


  Seguimos y seguimos hasta que... escuchamos música en una de las clases vacías y... "está ahí seño" "es Colorín" "abre rápido seño". Suena música muy fuerte y cuando abrimos nos encontramos globos, partituras y dos instrumentos muy especiales...


La sala vacía preparada para la sorpresa con música de fondo





Todos querían tocar, eran muchos los niños y las ganas para una sola batería

Gran emoción, saltos, voces, risas, caras sorprendidas, además de...

Lucia y Mar sorprendidas con las partituras que Colorín ha dejado.

"Son de los músicos!!! ¡son canciones!" "¡son notas!"...


 QUEREMOS AYUDAR A COLORÍN A INVESTIGAR SOBRE LA MÚSICA PARA HACER UNA GRAN FIESTA, PERO ¿CUÁNDO?...

      Mientras nuestros amigos de la clase de la seño Carolina ya lo están preparando y ya saben cuando es EL DÍA DE LA MÚSICA. Los niños de la seño Estrella y nosotros aún no hemos pensado en la fiesta pues nos hemos "desviado" hacía la visita a la Escuela de Música, dónde "hay muchos instrumentos y los niños van allí para aprender a tocar".
"Queremos ir seño".....

NUESTRA RECOMPENSA!!

        Nuestra   primera misión del proyecto ha terminado   y ellos lo saben, ahora en el panel lo hemos valorado, les he ido preguntando u...