sábado, 14 de julio de 2012

GRACIAS GONZALO

      Este blog se lo dedico a Gonzalo, quien me ha hecho enamorarme de la infancia y ver algo más detrás de esa espontaneidad y risas infantiles. Detrás de esa mirada tierna he encontrado lo que a veces el adulto olvida con el tiempo: el encanto de los pequeños momentos, el encanto de un paseo corto en bici, la maravillosa experiencia de reír ante el error, el valor de los pequeños juguetes, el amor a los dibujos... Pero sobre todo la capacidad de soñar, de imaginar, de inventar y de crear. Crear un coche con cuernos de faro, rayos de puertas y ventanas con ojos, creer que existe, que funciona y que ganará, crear una historia fantástica con la que consigas que los diamantes se multipliquen y encuentren una piedra con los mismos agujeros que diamantes. ¿te suena Gonzalo?.. A mí si, me suenan muchas pero lo que más me suena es la fantasía e imaginación con la que inventas historias y dibujos, consiguiendo crecer con ilusión y mucho amor.
      He tenido la suerte de compartir cientos de cuentos con los que nos hemos emocionado, asustado, reído y llorado, esta experiencia me ha hecho enamorarme de la literatura infantil con más fuerza que nunca y apreciar el valor del cuento en la infancia. El valor de conocer diferentes historias, distintos personajes, vidas, lugares y la importancia de escuchar tanto una aventura misteriosa como una amorosa.
      Querer es poder y eso tu lo sabes, lo que aún no sabes es que a veces no todo es tan sencillo y el dinero no se consigue metiendo la tarjeta en el cajero. Esa lógica tan linda que te ha hecho pensar que todos conseguiríamos dinero si tuviésemos tarjeta y que además conseguiría soluciones sencillas para grandes problemas.
      Desde nuestros pequeños espacios deberíamos llamar a los adultos para que no perdieran esa "oreja verde" de la que nos habla Rodari y con la que se consigue entender cada momento de nuestros pequeños, incluidos los más complicados. Si todos los adultos hubiésemos conservado esta oreja de color verde, quizá hoy Gonzalo y sus amigos no oirían hablar tanto de crisis. Lo siento peques, siento escribirla y siento que la oigáis tantísimo pero segura estoy que aprenderéis de ella, lo importante es que no os haga demasiado daño como para no olvidarla.
     Ayúdame Gonzalo a poner la oreja verde a cada adulto que veamos y te aseguro que será mejor persona y mejor profesional, apreciará las cosas sencillas, el valor de la amistad, del tiempo en compañía, la sinceridad, la motivación,  y esa lógica para buscar pequeñas soluciones para grandes problemas.
      Gracias Gonzalo porque tu eres y serás el gran "gormiti" en mi vida tanto por tierra,`por mar como por aire. Se acabó la etapa de los gormitis pero comienza otra menos tierna pero muy muy interesante... Veamos... ¡un abrazo de oso!
                                                                                               MAMÁ

1 comentario:

Anónimo dijo...

Fantástico y muy bello. Cargado de sentimiento y pasión a la infancia.